El ENCUENTRO ANUAL DE EDUCADORES MARISTAS EUROPE OS tuvo lugar en la Ciudad Eterna acogido por la comunidad de la Casa General de Monteverde (14 - 16 de enero). Participaron directores de colegios de Francia, Alemania e Irlanda, el provincial europeo y los cohermanos maristas de la provincia implicados en la misión educativa y sus colegas laicos. El P. Tony Kennedy también asistió como Asistente General responsable de la educación.
Uno de los retos a los que se enfrenta la "sagrada misión de la educación"es mantener su carácter católico y marista y, al mismo tiempo, incluir a otras confesiones. El panorama religioso de Europa está cambiando continuamente debido a los cambios históricos y a la continua migración global. A medida que Europa atrae a poblaciones más jóvenes de las regiones más pobres, sus sociedades, y necesariamente sus escuelas, son cada vez más diversas. La educación católica tiene la obligación de fomentar el diálogo entre las diferentes culturas y confesiones. ¿Cómo no "perder el alma" al tiempo que se permite el diálogo de las diferencias y se fomentan las prácticas interculturales promovidas hoy por la Iglesia?
En discurso de apertura corrió a cargo del salesiano Antony Christy Lourdunathan sdb, que ofreció su visión de este debate. ¿Cuáles son los problemas que se nos plantean cuando mantenemos unidas la apertura a todos y el arraigo en las creencias cristianas? En el contexto social y tecnológico de hoy, ¿cuáles son las actitudes que necesitamos cultivar para poner en práctica el valor de la "inclusividad" tan querido por nuestros fundadores maristas? Su contribución fue apreciada y generó fructíferos debates en pequeños grupos. Sin embargo, queda la tarea de elaborar las implicaciones prácticas de todo ello. Pueden leer su charla en inglés y en francés.
La asamblea escuchó los ecos del Capítulo General 2025 sobre la misión de la educación hoy y el camino a seguir para la Sociedad de María. La misión es algo más que mantener las escuelas maristas. Se trata de modelar el futuro apoyando a nuestros compañeros de misión en la educación que la animan. Esto garantizará que la visión del P. Colin y sus compañeros siga formando los corazones y las mentes de las generaciones venideras.
¡No todo fue trabajo! Los participantes también tuvieron ocasión de saborear el patrimonio arqueológico de Roma con una visita al barrio del Coliseo y a la Basílica de San Clemente, seguida de una misa celebrada en la comunidad marista de Casa di Maria y animada por los alumnos. El acto se completó con la degustación de lo mejor de la cocina italiana.
Martin McAnaney sm







